Lector, entre tú y yo

Lector, entre tú y yo
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Me he dado cuenta de que últimamente en el blog tenía bastante olvidado un tipo de post. Ese tipo en el que plasmas las experiencias personales y cuentas que relevancia han tenido en tu aprendizaje a nivel de blogger o simplemente a nivel de persona.

Cuando esta mañana e mirado el “stock de entradas” para tomar ideas me he dado cuenta de que en su inmensa mayoría la siguiente ristra de post que tengo pendiente son sobre SEO. Pero.. ¿y lo demás?

No quiero llenar el blog solo de contenido “técnico” (aunque aun no hay mucho y además es una de las cosas que más disfruto). Una de las intenciones que tuve al abrirlo era la de conectar con las personas también a través de las experiencias, siempre desde un enfoque también con matices profesionales.

Algunas reflexiones y experiencias recientes

Hace poco he tenido la suerte de ser entrevistado en 3Cero.com en uno de los encuentros digitales que organiza José María Jimenez Shaw ( http://3cero.com/encuentro-digital-con-dean-romero/ ) uno de los profesionales más accesible y recíproco que he conocido y ante el cual me quito el sombrero (me llegó a pedir el Admin de mi blog para solucionarme un problema ¿conoces a muchos “influencers” que hagan esto? yo ni por asomo).

Por un lado para mi como blogger es un honor ya que por este tipo de encuentros digitales han pasado bloggers de la talla de Víctor Martín, Paco Viudes o Berto López y además considero que es una experiencia bastante enriquecedora.

blogger con ordenador

Derechos de foto de Fotolia

Otra de las cosas que valoro mucho y que me están “ocurriendo” recientemente es el “darme cuenta” de como trabaja la gente (¿dirias que bien o mal?) Sin generalizar, pero observo algunos patrones comúnes en algunos de los profesionales con los que he tenido relación laboral, aunque sea de refilón.

Conocer el “know how” de gente que ya esta teniendo éxito en algunas materias donde tú mismo quieres destacar es uno de los activos más valiosos que puedes adquirir como profesional. Un término más directo y sencillo para referirse a este activo es quizás “experiencia” y aunque a mi aun me queda mucha (muchísima) por recopilar, a cada gota más que adquiero más valoro mi propio trabajo y constato que en algunos puntos voy por el camino correcto (o eso creo).

No caigas en el error de pensar que siempre “todo el mundo es cojonudo” porque lo que oyes de alguien siempre sea bueno. Esto es así porque la gente que habla publicamente siempre es para decir algo positivo o ensalzar, la gente que tiene una opinión diferente se calla, porque no nos gusta “crear polémica o crear conflicto”.

Si mañana tuviera que dar un consejo por ejemplo a un amigo, le dira “no te creas que nadie es tan bueno como parece o como dicen que es hasta que no trabajes con esa persona”. En el marketing (como supongo que en tantos otros campos) muchas personas tienden a “regalar los oídos” con demasiada facilidad. Piensa que a largo plazo lo único que te va a definir o por lo que te van a recordar es por “lo que hayas hecho”, “por tu trabajo y tu propio estilo”.

Una de las mejores maneras de aprender

Creo que muchas veces las personas solo escuchamos aquello que queremos oír. Si ahora mismo pidieras feedback acerca de, por ejemplo, el diseño y la interfaz de tu blog a 5 colegas bloggers a través de Twitter todos o casi todos te dirian que “les gusta mucho” cuando alomejor en realidad a la mitad les parece bastante floja.

Esta es la peor manera que tenemos de ayudar a alguien a crecer profesionalmente. Ahora quiero poner un ejemplo real de algo que me paso a mi hace unos pocos meses.

Buscando hace ya un tiempo diseñadores de photoshop para algunas cabeceras de mis themes a través de Twago contactó conmigo un chico que se llamaba Gonzalo. El caso es que esta persona se ofreció a realizarme las cabeceras para los blogs sin coste. Me llamo la atención porque me dijo “solo quiero que evalúes mi trabajo ya que aun estoy aprendiendo”. Me pareció curioso y acepté.

Necesitaba un banner para una cabecera de un blog de tecnología y el nombre iba a ser “Tecnologeek“, el caso es que este diseñador asoció la palabra a algo así como música tecno y me envió un banner con colores “morados metalizados” y además él mismo autor me solicito que evaluara el trabajo en una escala del uno al 10. A continuación te muestro mi respuesta.

gonzalo mail
respuesta dean

El chico al contrario de lo que quizás puedas pensar no se lo tomó mal y aunque finalmente tuve que tirar de mi diseñador habitual creo que esta respuesta fue la que mejor le podía haber dado.

¿Necesitamos que halaguen siempre nuestro trabajo?

No te vuelvas dependiente de las palmaditas en la espalda. Muchas de ellas no son sinceras y además tienen el peligro de hacerte acomodarte en una zona de confort donde no tienes que esforzarte más, porque ya lo haces todo bien.

En el caso del chico del mail esta respuesta le ayudo más que si le hubiera dado una positiva, porque su trabajo no había sido positivo y al decírselo le ayudé a mejorarlo.

Con el diseñador con el que trabajo ocurre algo parecido. Es una absoluta máquina, pero los primeros diseños que me envía en ocasiones están muy lejos de lo que yo en ese momento necesito. Pero después de unas cuantas vueltas a los diseños consigo siempre unos resultados extraordinarios por su parte porque el talento lo lleva dentro. Tienes que aprender a sacar lo mejor de la gente a la hora de trabajar y no todas las personas se estimulan con el mismo trato.

Si vas a valorar mi trabajo que sea porque sinceramente lo piensas. Yo prometo hacer lo mismo contigo 😉

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  • Lilian Publicado hace 4 años Responder

    Bueno todo es muy relativo. Pienso que por un lado tienes toda la razón del mundo, si la crítica es constructiva siempre ha de ser bienvenida. Pero a veces ya no es lo que dices sino cómo lo dices (o decimos) y de ahí se puede derivar que la persona se motive a autosuperarse o que abandone.
    Una palmadita en el ánimo siempre viene bien, no es que se necesite, pero motiva, y es agradable saber que algo que has hecho puede ser positivamente valorado por otros. Es cierto que no se debe poner como objetivo eso, el recibir el aplauso, pero cuando eso sucede, pues se siente bien.
    Buen artículo. Pero has tenido un pequeñito error de dedo jajajaja ( ale no te quejes, ahi va la crítica constructiva) agrega una u a la palabra “halaguen” en el último h2 😉 (risillas tontas)

    ¡Hasta pronto!

    Dean Romero Publicado hace 4 años Responder

    Hola Lilian,

    Es cierto, muchas veces la clave para llegar a “ser útil” y no “derrumbar” es como bien dices el tono y el como se digan las cosas. De todas formas creo que también depende de las personas y las situaciones. Hay personas que responden mucho mejor a estímulos “negativos” que a positivos y viceversa. No obstante coincido en que por lo menos en la gran mayoría de las veces debería ser desde la crítica constructiva 😉

    Lo de la palmadita no puedo estar más de acuerdo, sobre todo de cara a personas que están haciendo bien su trabajo. Algo que observo que no pasa. Si haces mal tu trabajo normalmente te lo van a decir rápido, pero si lo haces bien el silencio suele ser la respuesta habitual.

    Muchas gracias por avisarme Lilian!! vaya error! jaja. Ya esta todo ok
    Un abrazo

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