De 30€ al mes a mis primeros 100.000€ en Internet – mi evolución paso a paso
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¡Hola a todos y a todas de nuevo! Lectores/as apasionados/as, tenía muchas ganas de volver a ponerme frente a vosotros una vez más.

Este es el primer post de la nueva temporada de contenidos en Blogger3.0. Comenzamos.

Es un momento donde el proyecto está mucho más maduro, donde tengo más que nunca muchas cosas por detrás que contarte, que van desde experimentos SEO, ofertas de trabajo y nuevos nichos hasta el rediseño completo del blog que pronto llegará.

Me siento muy cómodo frente al teclado y me apetece ampliar más los horizontes que he comenzando a abrir con B30.

Poder tocar a mucha de la gente que he conocido digitalmente, tener más relación directa con los lectores y una larga lista de deseos que pronto te iré desvelando.

Por otro lado ya puedo decir por fin y sin medias tintas que Blogger3.0 se ha convertido en un verdadero negocio digital.

Un negocio que incluso funciona cuando yo no estoy trabajando en él, algo que se debe a las entradas recurrentes de ingresos del curso de SEO, de algún pequeño infoproducto más que tengo por ahí medio escondido y de la afiliación.

En los meses de julio y agosto no he hecho absolutamente nada en cuanto a trabajo.

No solo esto, además incluso durante este tiempo he apagado el teléfono móvil, desconectado whatsapp y he vuelto a la era de la prehistoria, un mundo donde la mayoría de nosotros ya no sabemos vivir… ¡pero me he acostumbrado rápido!

Y el cerebro y las ideas lo agradecen… muchos de mis amigos digitales están comenzando a caer “enfermos” de tanto trabajar y no quiero que ocurra lo mismo conmigo, que cerca he estado más de una vez.

Pues bien. Durante estos dos meses donde he desaparecido literalmente del planeta tierra el blog ha generado más de 6.000 euros completamente pasivos cada mes o lo que es lo mismo, estando de vacaciones he ganado algo más de 12.000 euros (solo contando este blog).

Ventas del mes de agosto (en pasivo): Curso de SEO + ebook de SEO para principiantes

Lo equivalente a irte a descansar y encima que te paguen por ello, en lugar de perder dinero (que es lo que le pasa a un autónomo, habitualmente).

Este hecho convierte al blog en un negocio, en lugar de un autoempleo.

Pero hoy no te he venido a hablar de eso, lector.

Te traigo una lectura completamente distinta a la habitual.

Un contenido que creo que es ideal para arrancar esta nueva temporada con motivación y tratando de inspirar a las personas que me leen, a las cuales les debo mucho.

Es algo que ya traté de hacer en este artículo y la cosa creo que salió bien, tuvo un impacto emocional bastante fuerte en algunas personas y yo casi acabo llorando en los comentarios.

¡Pero vamos al lío ya!

Mucha gente a lo largo del tiempo que llevo trabajando me ha preguntado siempre la misma pregunta:

“¿Oye Dean, y tú como has empezado en todo esto?” o…

“¿Qué consejo me darías para empezar en Internet?”

Muchos ya lo saben o al menos saben una parte de la historia, pero en este post quiero contar cómo comencé en Internet, cómo me moví cuando mi blog no tenía ni 100 visitas al mes para conseguir generar ingresos y hacerme conocido entre los principales actores del momento en la blogosfera y en definitiva como crecí.

También estoy tratando de tener en cuenta que en los últimos meses han llegado muchos nuevos lectores al blog, que no han percibido tanto el histórico de crecimiento experimentado desde el primer día.

Este es un post para toda esa audiencia y también para la histórica.

Una entrada ideada para que la puedas compartir con aquella persona que quieres que “espabile” laboralmente o con aquel amigo o amiga que se está planteando dar un cambio laboral y comenzar a ganarse la vida en la red.

Así lo hice yo.

Contado en 8 pasos:

En el mundo del SEO-blogging Blogger3.0 se sitúa a día de hoy como uno de los estandartes recurrentes para muchos y mueve a una comunidad de gente emprendedora que abarca todo tipo de perfiles, desde bloggers, gente que empieza en Internet, SEO dummies, SEOs más avanzados… y un largo etc.

Pero esto no siempre fue así.

Ésta es solo la consecuencia bonita de mucho trabajo y a menudo las personas solo tendemos a mostrar lo bueno.

En este artículo huiré de eso y trataré de mostrarte las dos caras “del éxito en Internet” cuando haces una determinada actividad y ésta “gusta” a la gente.

Así que, si quieres saber cómo he pasado de ganar 30 euros al mes trabajando a jornada completa a facturar más de 70.000 euros en solo dos meses continúa leyendo un poco más.

“La web de animales más grande del mundo”

Cuando terminé de estudiar empresariales en la universidad estaba en ebullición.

Desde el primer momento tenía en mente la abstracta idea de “hacer cosas grandes” pero todavía no sabía ni el qué ni el cómo.

La carrera me había aburrido demasiado, pero en ese momento para mí era sencillamente “lo que tocaba”, algo que no se podía cuestionar y por lo que había que pasar, te gustara o no.

No encuentro ningún tipo de sentido a esa forma de pensar ahora, pero ahí lo veía así. Del mismo modo mucha gente hoy en día hace todos los días cosas que no le gustan, pero simplemente no las cuestiona.

Justo durante el último año de la carrera aterricé casi por casualidad en un curso anexo a la universidad Rey Juan Carlos, pero externo a las asignaturas troncales: “ E-Business: crea tu propio negocio online ”.

El título me gustó, me apunté, comencé a asistir y en ese momento redescubrí que la carrera como tal me había gustado aún mucho menos de lo que yo pensaba.

Este era un cursillo impartido por uno de los co-fundadores de la que por aquel entonces era Blogsfarm Networks.

Una de las redes de blogs más grandes de aquel momento, que más tráfico SEO movían y que llegaron a estar los segundos, solo por detrás de Weblogs SL (Ángel Alegre hace un tiempo entrevistó a su fundador, Gonzalo Ruiz).

Desde ese momento me enamoré de aquel mundo digital que era completamente nuevo para mí y no quise volver a saber más de empresariales.

Si bien es cierto que estuve algunos meses buscando trabajo “de lo mío” me ayudaba en mi idea de emprender el hecho de que la saturación del mercado laboral en ADE y empresariales era enorme.

No tenía ni un duro por aquel entonces (esto es algo que creo que he resaltado pocas veces en otros post de Blogger3cero).

Para echar gasolina al coche iba recopilando monedas sueltas todos los días y cuando juntaba 5 o 10 euros ya tenía para moverlo unos pocos días de mi casa a la universidad.

Aún recuerdo las veces que buscaba ofertas por Infojobs.

Había cosas del tipo “puesto para becario de contabilidad, necesario inglés, ofimática avanzada y 1 año de experiencia demostrable” donde aparecían 3 plazas libres y ponía que mi solicitud de empleo para esa vacante era la número 252.

En ese momento recuerdo que lo vi como algo completamente imposible (nunca me ha gustado la lotería). Algo que tenía que hacer para que mi abuela y mi madre se sintieran contentas, pero en lo que yo no creía.

La idea de las cosas aprendidas en el cursillo de E-Business me rondaban por la cabeza constantemente y eso me hizo apostar por encaminar mis acciones en aquella dirección… a ver qué pasaba.

Desde ese momento y hasta ahora todo ha sido una montaña rusa de vivencias y sensaciones.

Cuando comencé a tratar de meterme “en cosillas de Internet” una de las cosas que me metí en la cabeza y con la que me obsesioné más fue con ser radicalmente proactivo.

Ahora cuando te cuente algunos ejemplos un poco más abajo entenderás a qué me refiero con lo de “radicalmente”.

Fui a hablar varias veces con el que había sido mi profesor de E-Bussines, para mí mi primer mentor sin él buscarlo, Gabriel Smetana (pobrecillo).

Era un tío que era todo carisma y me muero de ganas de volver a verlo años después.

Un día quedé con él a comer en Madrid y le freí a preguntas de todo tipo, muchas de ellas sin sentido, sobre todo en lo referente a los blogs, sobre todas las dudas que se me habían quedado del curso que hicimos con él en la uni, sobre si podía trabajar con ellos en Blogsfarm…

En realidad, parecía que estaba como una puta cabra, porque me acercaba más a lo que parecía “un ex alumno acosador grabadora en mano” que a un estudiante que queda tranquilamente un día con su profesor a tomar algo.

Creo que le espanté un poco aquel día, pero todavía recuerdo que por algún extraño motivo no podía controlar esa incontinencia verbal.

Finalmente decidí abrir mi propio blog de animales: Animalfiel, pensando que si Blogsfarm tenía un blog de animales muy sencillito y con muchas visitas yo podría conseguir muchas más.

Era un verdadero iluso ya que en ese momento no sabía lo que era Internet, no sabía ni lo que era tener un perfil en Facebook y mucho menos lo que era el “SEO” y hacer crecer un blog desde 0.

Ahora mirando atrás puedo decir que con el tiempo Animalfiel superó en tráfico y visibilidad al super blog de animales de Blogsfarm y que después se terminó convirtiendo en ExpertoAnimal.com a día de hoy el portal de animales más grande del mundo hispano en términos de visibilidad y tráfico web.

Colaboré en la primera etapa de levantar la web de ExpertoAnimal sobre la base de Animalfiel y el resultado inicial que obtuvimos fue espectacular.

Nunca había visto literalmente tantas decenas y decenas de miles de visitas juntas en un mismo día y todo gracias al SEO.

Pero en aquel momento de mi vida, todavía esperando al otro lado de la puerta de la oficina de Blogsfarm a que Gabriel me abriera, eso era algo completamente impensable para mí.

Comencé con aquel primer pequeño y modesto blog de animales y ahí fue donde adquirí los primeros conocimientos iniciales de SEO que me permitirían luego montar Blogger3.0 y tener algo que contarle a la gente.

Comenzar en Internet: lo que tenía yo en mente y lo que deberías tener tú

Aquí es donde volvemos a la frikada de la “proactividad radical”.

Funciona o al menos a mí me ha funcionado.

Te cuento un sencillo secreto:  La gente ve de ti lo que tú quieres que vea .

No necesariamente lo que tú seas.

Es decir, si te comportas como alguien seguro “la gente simplemente te percibirá como alguien seguro”, si te comportas como alguien experto o un entendido en algo “la gente te percibirá como un verdadero experto”.

La cosa es que luego a la hora de la verdad tengas las pelotas de dar la talla.

A día de hoy hay mucha gente “que va de” y luego no la da.

Todo es cuestión de la actitud que seas capaz de mostrar ante las personas y de la percepción que éstas tengan de ti.

Yo cuando empecé a moverme en Internet fui proactivo y seguro de mí mismo “como si realmente tuviese idea de lo que hacía” y no era en absoluto verdad.

No tenía la menor idea de nada cuando conocí por primera vez a Carlos Bravo de Marketing Guerrilla en una charla gratuita de “Curso bloggers” que impartió en una universidad de Madrid.

Ahora es considerado por muchos (entre los que me incluyo) un blogger mítico por ser uno de los primeros, aunque su blog tenga menos visibilidad que antaño, pero en aquel momento te aseguro que era la rock-star absoluta de la blogosfera.

Yo apenas había leído su blog por aquel entonces (aunque luego me volví un completo seguidor) pero cuando le conocí me presenté a él como el mayor de sus seguidores desde el minuto 1.

Conseguí quedar a almorzar con él e incluso una vez sentados en la mesa, sin yo saber todavía nada de nada le propuse de manera informal “que fuéramos socios”.

Exactamente la frase fue: “qué pena que Alex Navarro se me haya adelantado (en ese momento estaban montando Quondos, que aún no existía) porque yo te iba a proponer hacer algo juntos”.

Ahora lo pienso y digo: “ a ver chaval, pero qué cojones le ibas a proponer tú en ese momento a Carlos Bravo, si no sabías ni cómo escribir tu primer post y él ya era un empresario consolidado ”.

Pero es que esa es la fucking actitud y eso es lo que tenía yo en la cabeza.

Eso nunca me ha fallado y lo he aplicado decenas de veces con éxito después en momentos posteriores, ya con algo más de coherencia eso sí.

Yo estaba seguro de que quería conseguir hacer algo grande en Internet, empezando por mi propio blog, aunque aún no sabía ni de lo que hablaría.

Pero confiaba plena y ciegamente en ello.

Confiaba tanto que estando al lado de gigantes, a pesar de que yo era un “mierda” digital y profesionalmente hablando en ese momento,  no me veía peor o menos que ellos .

Este concepto mental es sumamente importante.

Y si eres proactivo de forma radical y propones a la gente cosas, les pides el email, incluso el número, les dices de quedar, te ven dentro de sus círculos, te ven moverte… te ven con seguridad absoluta en ti mismo… si llevas a cabo ese proceso tú mismo te darás cuenta de que muchísimas puertas que creías cerradas se abren de golpe.

Yo no era el mejor (ni a 100 años luz) pero me comportaba como si ya lo fuera.

A los pocos días de conocer a Carlos ya estaba trabajando en Quondos y entrando en contacto de golpe con decenas de bloggers, algunos de ellos grandes referentes a día de hoy, como Maïder Tomasena, Javi de Monetizados y un largo etcétera.

Pero antes de llegar a esto quiero hablarte de mi primer trabajo… el de los 30 euros… que poco tiene que ver con Quondos y que es donde realmente vi de qué pasta estaba hecho en esa fase inicial.

Jornada completa por 30 euros al mes

Sí… en España una empresa puede pagarte esto perfectamente por trabajar todo un mes ¡sobre todo si eres autónomo!

Estos fueron mis verdaderos inicios y ahora viéndolo con perspectiva estoy realmente orgulloso de esta primera etapa.

Ocurrió a los pocos días de terminar la universidad.

Yo a raíz de conocer sobre la existencia de Blogsfarm tenía una obsesión en la cabeza un poco osada (y tal vez estúpida) del tipo: “yo esto lo puedo hacer mejor”.

Eso me llevó a buscar más redes de blogs por Internet y ver cómo lo tenían montado.

Me parecía un negocio redondo (al menos visto desde fuera): crear un montón de blogs, conseguir visitas, poner Google Adsense y comenzar a ganar dinero sin hacer nada.

Sonaba realmente fácil, aunque luego la realidad me demostró lo contrario.

De ese modo encontré una red de blogs llamada “Bitácoras”.

Todo el que conozca el sector de las redes de blogs sabrá cual es, pero de todos modos no diré la extensión (si era .com, .es, .net etc) para conservar el anonimato.

Ahora mismo como tal la web ya no existe y pasó a ser absorbida, pero en su momento era una red con bastante tráfico también.

En uno de los post de Bitácoras buscaban redactores.

Se pagaba muy poco y además yo en toda mi santa vida no había escrito nada y mucho menos a nivel “profesional” pero me lancé sin pensarlo.

En ese momento solo tenía en mi cabeza que tenía que empezar, que estaba loco por ganarme la confianza de la gente de Bitácoras y destacar rápido como su mejor redactor.

Las condiciones laborales eran las siguientes:

  • 1,5€ cada post de cerca de 500 – 600 palabras.
  • Ser autónomo y emitir factura.
  • Cobrar un tope de 80€ / 90€ al mes.

Para poder comenzar con este primer trabajo era completamente necesario estar dado de alta como autónomo y emitir factura así que era o eso o directamente no trabajar.

En ese momento me acogí a la llamada “cuota de emprendedores” que básicamente consistía en que durante los primeros meses de actividad solo pagabas 50 euros de cuota de autónomo (en lugar de los descabellados casi 300 euros habituales).

Ganaba un total de 80 euros al mes en bruto, de los cuales había que restar 50 de la cuota de autónomos.

Es decir,  trabajaba todo el mes por 30 euros , pero esto no es lo peor.

Tú puedes ser redactor y ser estudiante, estar en el paro o simplemente que te guste escribir y sacarte algo de dinerillo que sea un pequeño plus a fin de mes que te implique poco tiempo.

Pero es que encima ese no era mi caso.

Se me daba bien comunicar por texto, pero era extremadamente lento escribiendo en aquella época y me tiraba casi todo el día para redactar por ejemplo 3 simples artículos para aquella red.

Al final trabajaba de lunes a viernes casi una jornada completa por un total de 30 euros o lo que es lo mismo: 1 euro al día por jornada completa y así estuve picando piedra varios meses sin hacer absolutamente nada más durante toda mi semana.

Creo que en ese momento batí un récord.

No obstante, tal y como te dije al principio del post, es una de las cosas que hice bien. ¿El motivo?

Pues que cuando tocas fondo tan rápido ya solo puedes subir.

Y que también esa experiencia me sirvió para foguearme al extremo en cuanto a redacción web, a redacción SEO, a saber moverme entre blogs y fue una época molona de la que aprendí mucho.

Aquella primera experiencia me había servido para demostrarme a mí mismo que en realidad estaba un poco loco y que quería crecer a toda costa sin importarme en absoluto el precio a pagar por ello.

Incluso estaba dispuesto a hacerlo gratis.

Al poco tiempo me convertí en uno de los redactores principales de Bitácoras y también en el más proactivo.

Hablaba con los jefes, les proponía mejoras, incluso tuve algunos problemas de jerarquía cuando con el tiempo ellos metieron a una coordinadora que en teoría tenía más rango que yo dentro de la empresa, pero que a mi modo de ver en ese momento, “no tenía ni idea de hacer las cosas”.

Era sumamente obstinado.

Al tiempo, el camino que estaba comenzando a recorrer me demostró una vez más que aquellas primeras decisiones tomadas tenían algo de sentido, aunque a futuro, no tanto en el momento presente.

Cuando entré en Quondos usé la red de blogs de Bitácoras para poder acercarme, profesionalmente hablando, a Alex Navarro, uno de los SEOs más emblemáticos que había y hay y esto supuso el nexo de unión entre mi etapa como redactor inicial y mi posterior etapa en Quondos.

Destacando con las palabras: el ascenso en el mundo de la redacción

Siguiendo con el hilo de la historia, al tiempo de escribir para Bitácoras comencé a hacerlo para Quondos junto a Carlos y Alex.

Esta fue para mí como una segunda etapa y tengo muy buenos recuerdos que derivan de ella.

El precio que percibía por escribir en Quondos era mucho mayor que el de escribir en la anterior red de blogs, pero estaba aún muy lejos de lo que cobraba un buen copy.

Los artículos de Quondos gustaban cada vez más y de repente comencé a plantearme seriamente que mi vocación profesional era escribir artículos para terceros.

Llegó un punto donde para mí era realmente sencillo escribir, incluso diría que lo hacía bien y lo hacía bastante rápido.

Además de escribir en Quondos comencé a escribir todas las semanas en CursoBloggers, Bloguismo y 3Cero.com simultáneamente, proyectos de Carlos Bravo y de José María Shaw, en sus webs que permitían la llegada de autores invitados.

En aquella época ser redactor ahí era para mí sinónimo de prestigio y una forma excelente de dar a conocer mi propio pequeño blog: Blogger3cero que ya gracias a todo el movimiento generado desde el primer día captaba sus primeros lectores.

Llevar a cabo una estrategia de inbound marketing masiva fue otra de las cosas que hice bien.

La gente quiere consumir contenidos y si tú se los das te sitúas rápidamente en su centro de atención (aunque sea por un momento) y si quieres crecer ese es el mejor sitio donde puedes estar.

Incluso recuerdo que el día antes de lanzar el primer post de Blogger3.0 (el día de antes, donde aún mi blog era un WordPress en blanco) ya establecí una “colaboración” con una bloggera que yo seguía en aquella época y a la que propuse hacer un intercambio de post de invitado.

Fue Inma Mapachito, de SEO para Torpes, uno de los blogs que más respeto y que más ternura me producen, porque fue probablemente lo primero que yo leí en Internet sobre SEO.

Inma era una blogger mucho más conocidilla que yo evidentemente en ese momento (yo ni siquiera tenía un blog, era un avatar en blanco) y con el tiempo colaboramos, nos hicimos amigos e incluso terminó trabajando para mí un tiempo en ExpertoAnimal.

Todo pasó muy rápido.

Yo era cada vez más consciente de que mis artículos funcionaban algo mejor que la media y eran cada vez más solicitados.

Fue la época donde comencé a trabajar con clientes propios.

Pasé de cobrar 1,5 euros por post a cobrar 16.

Después 25 euros por post y luego me instalé un tiempo en los 50 euros el contenido.

(Ahora lo pienso y digo ¿dónde cojones he metido yo tanto dinero? Si no me sobra ni mucho menos…).

En la última fase de redacción llegué a cifras de 120 euros por artículo y cosas similares, pero esto ya no era “redacción” o “redacción SEO” como tal.

Estaba empezando a asomar al mercado del copywriting casi sin darme cuenta.

Un mercado donde en un texto se valora mucho “el autor” que lo escribe y donde el contenido se centra más en la persuasión, generalmente para tratar de vender algo.

Redactor VS Copywriter

Un error muy común que veo entre la gente es confundir los dos tipos de mercado de contenido que existen y pensar que uno está muy mal pagado y otro demasiado bien.

Yo he pasado por los dos y considero que no es así.

¿Es poco dinero que un redactor cobre 4 euros por un artículo de 400 palabras?

Si está en el mundo de la redacción SEO es un precio normal (incluso alto si lo comparamos con redes de blogs).

Si le lleva poco tiempo y va a cantidad lo puede hacer perfectamente rentable.

Un profesor particular puede cobrar 10 euros la hora (los he tenido durante toda mi vida), ese profesor generalmente es especialista de una determinada materia (matemáticas, lengua… etc).

Un redactor web puede incluso permitirse el lujo de “no ser especialista en ningún tema”, pero si ser capaz de escribir rápido y bien, documentándose en Google y ganar esos 10 euros la hora o incluso más.

¿Es mucho dinero que un copy te cobre 500 euros por escribirte la home de tu ecommerce en una tarde?

Si está en el mundo del copywriting y tiene una marca personal que lo avala igualmente puede ser un precio habitual o “correcto”.

El profesional SEO que busca servicios de redacción gana dinero por Adsense o afiliación, mediante tráfico web.

Pierde dinero si paga la redacción a precio de copy.

El copy normalmente se orienta a negocios de mayor rendimiento, a blogs de marca personal o a ecommerce y en teoría el copy tiene unas habilidades de redacción persuasiva y una marca personal que el redactor no ha desarrollado.

Dicho esto, si yo me tengo que quedar con uno de los dos me quedo mil veces con un buen redactor antes que con un buen copy.

Los redactores son las verdaderas primeras espadas de todo el mundo digital que yo he conocido y por el que he navegado.

Les debo un profundo respeto y admiración y yo he sido uno de ellos durante mucho tiempo.

Sin ellos una parte enorme de los contenidos de Internet a día de hoy no existirían y además, los copys son demasiado volátiles.

He tenido amigos copys que me han prestado grandes servicios y que han sido tan buenos que al final siempre me han dejado de lado con el tiempo, aun yo pudiendo subir el precio de sus servicios.

Siempre hay un cliente que paga más y el copy es precisamente lo que busca. No va tanto a cantidad como el redactor web.

Eso era algo de lo que me había dado cuenta ya en esta etapa y en efecto para mí lo más fácil habría sido seguir por ahí. Seguir subiendo precios y listo, porque el mercado parecía que lo aceptaba con total normalidad.

Al final escribir no se me daba mal y os puedo asegurar que si vuestra “marca” crece, dentro del mundo del copy siempre habrá un cliente que esté dispuesto a pagarte más.

Yo al menos no percibí techo en ese momento.

Habría sido lo fácil quedarme ahí si solo buscara el dinero, porque lo ganaba con bastante facilidad.

Y eso teniendo en cuenta que mi blog en ningún momento estuvo orientado a generar marca personal por “copywriting” ni nada por el estilo.

Una “gurú home” (como en tono de humor me gusta llamarlas) con mi súper foto en full HD en portada, ultra profesional, y unos servicios bien visibles orientados a “copywriting” en ese momento me hubieran fácilmente permitido multiplicar mis precios x2 o hasta x3.

Pero busqué otra cosa porque ya me empezaba a aburrir de trabajar para otros.

Suena muy “romántico” e incluso un poco manido, pero es la pura verdad.

Ahí fue cuando conocí un poco más a cerca del SEO.

Un post potente te puede cambiar la vida

“Estás a solo 1 post”.

El post correcto en un momento puntual y acertado te puede cambiar la vida.

Fue exactamente lo que me pasó a mí cuando escribí este artículo:

Los 200 factores que Google tiene en cuenta para posicionar tu página.

En su momento Carlos Bravo me preguntó si quería escribirlo, que iba a ser un post con una cantidad de trabajo excepcional.

No lo dudé ni un segundo, sabía que ese artículo en concreto tendría impacto, pero en aquel momento no podía adivinar que tendría tanto.

Estuve 4 días en la biblioteca de mi universidad dedicándole las mañanas enteras para escribirlo y el resultado fue que se hizo viral tras su publicación.

Ahora es algo más común ver post de ese tipo pero en aquel momento en la blogosfera hispana no había nada similar.

Mucha gente se lo imprimía para leérselo y todo, algo que hasta ese momento yo no había escuchado nunca.

Tuvo un impacto bárbaro y a raíz de él comenzaron a llegarme cada vez más y más ofertas de trabajo tanto para temas de redacción como para temas de posicionamiento SEO.

De ese modo fue como entré a trabajar en InboundCycle, el primer y el último empleo “real” que tendría.

Solo he trabajado contratado por una empresa una sola vez en mi vida porque creo que sencillamente no valgo para eso, pero de la etapa de InboundCycle (tercera etapa) guardo un recuerdo inmejorable en algunos sentidos.

Para las personas que no lo conozcan, InboundCycle es la agencia más grande de Inbound Marketing de España y creo recordar que era la segunda más grande de toda Europa.

Es un sitio donde es realmente un honor trabajar y no ya por una percepción personal, sino por hechos objetivos.

Es una de las empresas del grupo Ciberclick, que ha llegado a estar considerada como el mejor lugar para trabajar en España del momento.

Como es lógico es sumamente complejo entrar sin más y los filtros son numerosos.

Yo pasé todos los cortes de acceso sin entrevistas, sin preámbulos demasiado largos, el CEO, Pau Valdés, creyó plenamente en mí y es algo que siempre le agradeceré desde lo más profundo de mi corazón.

Estuve allí un tiempo trabajando ya por primera vez como SEO y una vez más (al igual que cuando comencé a escalar con servicios de copy de precio elevado) me comenzaba a ir bien.

Era un trabajo fenomenal con unas condiciones bárbaras, bien pagado, horario flexible, gran ambiente de trabajo y compañeros realmente cualificados cada uno en su área.

Si hubiera seguido por esa línea, trabajando en InboundCycle, creo que una vez más podría haber llegado lejos.

Es más, incluso en este mismo momento, a la hora de escribir estas líneas (momento donde trabajo más que nunca y me tiro al vacío en cada uno de mis nuevos proyectos) una pequeña parte de mí me dice que he sido repetidas veces “gilipollas” por no haber seguido los caminos que me han reportado un mayor ROI en el corto plazo.

Trato de callar esa voz y sigo pensando que merecerá la pena. No me doy un solo segundo más para pensar en segundas opciones y continúo.

Tenía un objetivo diferente en mi vida, aún hoy lo sigo buscando cada día. El post que hice para Carlos Bravo solo me mostró este otro camino, que transcurrí feliz y del que aprendí mucho.

Ahora tenía que seguir andando.

Del blog al “infoproducto”

Al final terminé esa etapa y concentré todos los esfuerzos en mi blog, lo que a día de hoy junto con mis otras webs es mi negocio principal.

Entramos en la cuarta etapa.

Mi apuesta definitiva está siendo trabajar en cosas que solo construyo yo, que de alguna forma solo dependen de mí y donde yo tenga toda la capacidad de decisión y puedo escalar según mi propio criterio.

Te puedo asegurar que no es lo fácil y que no es lo más “llevadero”.

Lo fácil es dejar que alguien te pague pasta y te diga lo que tienes que hacer.

He tenido numerosas propuestas de empresas importantes en temas de marketing online y nunca han llegado a buen puerto al final por culpa mía.

Mi enfoque como te digo es algo distinto, llegó un punto donde incluso dejé de trabajar para clientes de SEO (aunque es algo a lo que estoy dando vueltas de nuevo) a pesar de que la rentabilidad que me pueden aportar es elevada.

Disponer del tiempo que me quitarían los clientes o trabajar para una empresa me permite poner foco y coger tracción para escalar mi propio negocio, ese que creo que algún día me podrá entregar el tipo de vida que realmente quiero vivir.

Esa vida no me la podrá entregar ningún sueldo, por más bien pagado que esté.

Comencé a centrar todos los esfuerzos en Blogger3.0 y el blog continuó creciendo. También estoy comenzando a dedicar por fin más tiempo al resto de mis nichos.

Pico pala y de forma incansable, la clave que me ha permitido continuar escribiendo contenido increíble uno tras otro y tras otro es que realmente amo lo que hago.

Amo mi blog, amo comunicar y enseñarles a mis lectores lo que sé y lo que voy aprendiendo por el camino tanto de SEO como de blogging.

Al final toda esta concentración y esta generación de audiencia terminó concretándose en un “infoproducto” (una palabra preciosa, por cierto).

Llamé a mi curso de SEO Dispara Tus Visitas y la decisión de crearlo en gran parte se debió a la petición de la propia comunidad en innumerables emails y comentarios, así como la influencia de varios amigos bloggers.

Fue lanzado después de estar más de 3 años dando contenido completamente gratuito y sin esperar nada a cambio.

Fue lanzado a un precio de mercado bastante menor del que se merecía, lo cual enfadó a algunos bloggers y sentó realmente bien a la comunidad (que es por quien yo miro).

Fue lanzado sin una sola maniobra de venta agresiva (cosa que no descarto hacer en futuros proyectos con terceros, pero que para mi primer producto no quería).

Sin webinars, sin trainings de venta, sin nada… solo un artículo diciendo al mundo: “eh, he creado esto, si lo quieres aquí está”. 

Y ha funcionado.

Ha funcionado a lo grande y ahora te contaré un poco más.

Ha sido el fruto de casi un año entero de gestación donde he desarrollado una web desde 0, un caso práctico completamente real que puedes ver online ahora mismo y que he posicionado en Google a la vez que iba creando los propios vídeos.

Nota para alumnos: tengo que hacer pronto algunos vídeos nuevos para Dispara Tus Visitas ya que el tráfico del blog que trabajamos dentro del curso a día de hoy ha seguido creciendo y ha multiplicado sus visitas casi x4 desde la vez que lancé el curso, momento en el cual ese mismo tráfico ya había subido bastante respecto al día inicial

El primer mes se he facturado 53.000 euros con más de 270 alumnos.

El segundo mes he sobrepasado los 70.000 y en el momento presente hay ya 538 alumnos de pago y subiendo.

Cantidad de alumnos en Dispara Tus Visitas a día 13/09/2017

La aceptación ha sido realmente buena y se apunta gente nueva todas las semanas.

Además, el feedback de los alumnos es buenísimo, tengo toneladas de testimonios muy buenos, tanto en email como en la encuesta que realizo de Google Drive que espero que pronto vea la luz.

Ahora mismo vivo a medio camino entre la obsesión con mis propios nichos, en los cuales me voy a focalizar en la siguiente parte del año y en continuar haciendo crecer mi blog y el alcance de mi curso de SEO en evergreen.

La parte no tan bonita “de hacer algo que guste”

Decirle a la gente que todo es maravilloso cuando te va bien es fácil e incluso hasta cierto punto engañoso.

Mi caso no es ninguna excepción.

El dinero solo es la consecuencia final de una serie de acciones llevadas a cabo por tu parte, pero lo que mucha gente no sabe es que tal vez esas acciones te han llevado a perder los nervios en más de una ocasión.

Es el coste “de mantener algo que gusta”, el coste de hacerte adicto a hacer cosas que normalmente te suelen salir bien, acostumbrarte a sorprender al lector en cada artículo o llegar a más de 100 comentarios por publicación.

Trabajar en más proyectos, salir con tu perro, con tu pareja, con tus amigos…

Mantener todo eso de forma “bien hecha” y de forma indefinida en el tiempo ha resultado agotador y mucho más cuando eres una persona exigente contigo misma.

En este momento me encuentro en una etapa donde estoy bastante orgulloso de lo que he conseguido y feliz, pero también debo reconocer que antes de las vacaciones de verano tenía las pilas al 1% de batería y estaba muy cerca del abismo.

Lanzar un curso como Dispara Tus Visitas ha supuesto una entrada de inputs enorme que se suma a los otros “trabajos” del día a día que uno tiene de antes.

HYPE
Hablaré de cómo he creado mi curso de SEO de 0 a 100, todo lo que supone, cuestiones técnicas, cuestiones legales, lanzamiento, marketing, gestión del soporte, etc. en un futuro post al que denominaré “infierno”. Pronto.

Mi buzón de correo se ha convertido en una verdadera jungla prehistórica y antes del verano llegué a un punto de tal saturación que directamente opté por no entrar. Una decisión pésima porque hay correos que deben ser respondidos.

Ahora estoy poniéndome las pilas con este tema de forma definitiva, pero me ha costado mucho.

Tratar de atar de nuevo todos los cabos sueltos y centrar el foco en lo verdaderamente importante va a ser uno de mis grandes objetivos en lo que queda de año, pero en esencia lo que quiero que entiendas en esta parte del artículo es lo siguiente:

Si quieres conseguir grandes cosas tendrás que aprender a renunciar a grandes cosas también.

Si no estás dispuesto a renunciar a según qué cosas siempre tendrás más alternativas y tú mismo sabrás hasta dónde quieres llegar, pero entonces sé sincero contigo desde el comienzo y ten presente esta limitación: sueña un poco más pequeño y todo seguirá bien.

Lo que me ayudó a pasar de los 30 a los 100.000

En resumen, lo que te voy a decir para terminar no es otra cosa que contarte lo que creo que ha sido el pensamiento más importante en mi cabeza para tener cierto éxito:

Quema los barcos”.

Creo profundamente en esta filosofía, aunque tengo que reconocer que es algo radical y del mismo modo creo que eso no la hace adecuada para todo el mundo.

Quemar los barcos es no  tener otra alternativa .

¿Quieres tener éxito en lo que estás haciendo? ¿Un éxito que cumpla, supere y llene por completo tus expectativas?

Entonces no te permitas tener otra opción.

Yo por ejemplo, sé que algún día seré el blogger que más dinero genere con Adsense. Puedo dejarlo aquí por escrito porque sé que no tengo otra opción, “ya no volveré a empresariales”.

Del mismo modo confío en que algún día tendré el blog más grande de todo el planeta, porque sé que a día de hoy ya quemé los barcos y no me planteo otra opción. No puedo escapar de ese destino.

Asesina a tu plan B y verás como todo cobra sentido.

Crear una marca con identidad propia y trabajar en lo que realmente me gustaba sin pensar en ninguna otra opción, e incluso sin esperar nada durante años, fue lo que marcó la diferencia.

Si los dos subimos a una cinta de correr hay dos opciones: A) Tú te bajas y yo gano. B) Yo voy a morir.  Will Smith

Dean.

Estamos mejorando los comentarios del blog, pero en ocasiones aun dan algun error puntual, si notas alguno en cualquier momento (el que sea) o quieres darme sugerencias de como mejorarlos, escribeme por email a contacto@blogger3cero.com 🙂

Dean